Método

Método

Lo primero que tendremos que hacer para poder tocar bien el Siku es familiarizarnos con el instrumento, la colocación es fundamental. Las dos tablas de caños se colocarán parejas dejando un escalón entre ambas similar a la altura del dedo índice.

Colocaremos el siku bajo el labio inferior y al soplar dirigiremos el golpe de aire  tratando de que penetre en el caño que deseamos hacer sonar. Los labios han de tensarse ligeramente dejando fluir el aire únicamente por la abertura central. De esta forma es posible dirigirlo con mayor facilidad al centro del tubo. Con ello economizaremos aire y el sonido obtenido será más limpio.

 

Tocaremos todas las notas hasta conseguir un buen sonido en cada tubo, no hay que desistir si en algún tubo la nota no sale lo suficientemente bien afinada, el tiempo todo lo cura y cuando menos lo esperemos podremos comprobar que el sonido ya no es áspero ni sucio. La colocación que nosotros proponemos, no la única, es la parte de siete (Arca) encima de la de seis (Ira) (si tocamos con una zampoña de trece tubos), es decir ésta lo mas próxima a nuestra boca.

Posición de la zampoña desde la vista del músico

Colocaremos los tubos mas graves a nuestra izquierda y los mas agudos a nuestra derecha.

Ahora esta colocación es tan sólo una sugerencia, ya que se puede tocar de la misma forma, colocando el instrumentos justamente a la inversa de esta propuesta, sin que el sonido ni la forma de tocar cambie en absoluto; tan sólo es una sugerencia por la forma que tienen casi todos los instrumentos occidentales que los sonidos van casi siempre de izquierda a derecha y de mas grave a mas agudo.

Como ya sabemos las notas que tiene nuestro instrumento, si no podemos revisar la página donde vienen las distintas afinaciones de las zampoñas, empezaremos a hacer un recorrido por toda la zampoña, empezando en la nota mas grave hasta la mas aguda.

Ahora vamos a realizar este ejercicio que consiste en hacer estas series de tres notas en cada respiración, procurando que los cambios de hilera de tubos no sea brusco, que el sonido sea lo mas homogéneo posible, esto redundará en un sonido muy logrado cuando interpretemos una melodía, hay instrumentistas donde se nota perfectamente que los sonidos que le sacan a cada hilera de tubos es totalmente distinta y remarcan cuando cambian de fila de tubos haciendo dicha nota mas acentuada que las anteriores, hay que procurar que ese error no se apodere de nuestro sonido.

Al principio, también es bastante habitual que nos pueda pasar,  parecerá que la hilera de tubos mas próxima a nosotros suene mejor y la mas alejada un poco peor o a la inversa, eso también hay que procurar que no nos suceda, si una hilera nos suena peor hay que repetir, cuantas veces sea necesario, no será un trabajo en balde os lo podemos asegurar.

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